lunes, 14 de abril de 2008

1996 / Tormenta autoexistente





Tiempo lineal:1996
Tiempo radial: anillo tormenta autoexistente







Una hoja suelta 1996....



Encontrarás en mis páginas los secretos de tu pasado,
poderoso por los ritos que en la deseperación descansan.
Ayudarás con tus palabras al destino,
vulnerable,
que en tus ojos yo encuentro mi profecía favorita.
Te mantendrás vivo en esta suerte de sortílega
Seremos los amados de la historia
Y sabrás mi nombre un segundo antes del final.
Aún infalibles, el tiempo nos ha reunido
Que en tus ojos yo encuentre mi futuro
Que en tus ojos yo encuentre mi profecía favorita
Confiare mi suerte a tu despertar.

Y serás mi libro maravilloso.



27.11.96
noche espectral






Poco recuerda, apenas como fue
Que la niña cósmica,
Viajaba en sus paisajes.
Memorizó los caminos tornasoles.
Vió como ráfagas los colores.


Elevada en la negrura en un brillante de color,
Estrellas salen de su aliento,
La niña cósmica parece soñar
En sus primeros años: revelación.





Tu cuerpo se deformó justo cuando entramos al espacio.
Los astros apoyaron su luz en vos,
sonabas como la mejor canción,
Hablabas de metáforas espaciales,
de dimensiones fantasmales,
De celestes...bestiales.




La niña vuela en un caos astral
Libre como un infante
Desenfrenada como un animal.







Lo percibo en el cosmos tornasol.
El salvaje terciopelo astral
Hoy limita tus fronteras como eternidad
Y en el infinito te perdés por tus rayos de luz.






Observo enmudecida, el detalle matemático,
del ritual , la melodía.
Sacrificio
Aceptando el karma de tiempos enrarecidos



Es el tiempo y tú, saturno, la unica verdad.
Es tu tierra humedecida
El perfecto detrimento de tu caos.
Caer una vez en tu altar
Caer otra sin sentido.
Desastre de nodos de luna menguada, desemocionada, contraída..
Su luz reflejará tu belleza , inconclusa.





Nací de la posesión de estrellas y cometas.
Me abrieron al todo en esa abismal hinchazón de furia violeta.
Acá en estos campos nadie sabe de ti.
Prefiero no nombrarte. Dejarte allá.
No pensaré. Naci de estrellas y comentas-.-





Plegarias de gea abriéndose a Urano.
Hoy comprendo y acepto la emoción terracota:
Ampliar la gama de pasiones!
Y no sólo el fuego, el agua y el incienso.







La confusión como en tinieblas de milenios.
Una línea de sonidos rituales, infernocelestiales,
Tumbándose en mi ceremonia.
Pueden exaltar este karma, pueden revolver mis entrañas,
Pueden amanecer como furia desde lo más bruja.
¿Dónde suena la maldición?
¿Cómo encontrar la palabra?
Está el idioma durmiente en mí,
es un silencio en el ruido en mí.

Conmueve a mis gigantes y despierta a todas las comarcas.
Los reinos de Dios.
El recuerdo de su sonido hace impotente mi acción.
Puede sellarme los labios y enmudecer mi mirada.
Caigo devota a sus notas. Repitiendo la canción.









.Me había encerrado en mi mundo de sueños... alejada de la realidad y los seres que me rodeaban... dejé entrar un monstruo por amor, viendo solo su luz... allí, observé cómo se gestan los monstruos, los olores infantiles del miedo, la creación de enfermedades, como en cuentos de ninios, frenesí y ser nuevo, intrepidez, salvajismo puro. Mi refugio fantástico era el cosmos...recordaba sueños de ninia.






Poco a poco se hizo más fuerte
Concentro sus demonios y su voluntad fue dormir.
Apaleado por la fatiga.
Ausente. Apartado.
Carente de vida.
Envuelto en su suave tela.
Pendiente del velo.
Más y más hondo, allá fue...deslizándose, desvaneciéndose.
Sería compensado con un largo, largo sueño.











Si acaso neptuno me comprende,
El sol me castiga?
¿es la mentira un laberinto?
¿Cómo sostener tanta tortura?
Las verdades.
Las tentaciones.
Las caídas.
El poder.
Si acaso Neptuno me daña, el sol me regaña?
Plutón me llevará con él.








Soy la comarca olvidada de reinos raros.
De extraños accidentes.
No hay mapa feaciente
Que te lleve por mis dominios.
Te perderás-.
Te perderás
Y nadie quiere perderse.
Llegaron delincuentes, raros y curiosos, científicos.
Ahora hay un pueblo prohibido y olvidado.








ME INTERNÉ EN ESA BRUMA Y VÍ UNA LUZ ÍNFIMA.
Floté buscando información.
Había nevada de estrellas, sirio muy azul pero no era mi destino.
Altair, agena, spica , arcturus, speculum, achernar y alpherat, sí.
No domino mis movimientos, un impulso mcambia el paisaje
No hay medidas en este espacio.
Todo es sorprendente.
Los vientos nos pueden transportar a lugares y lejanos climas emocionales. Domada por movimientos ajenos , dominio de fantasmas caigo en la tierra de cronos, oliendo la sabiduría atemporal, cómo ráfagas excitando mis pulmones , era cierto que no super qué hacer, que el miedo irrefrenable al ver los laberintos de un terror plomizo y gris se abrieron debilitandome, invitada, pero la curiosidad...pero la luz brumosa... pero esas brisas...






Me refugiaba en el cosmos
de visiones de pantano...












EL FRIO MUTADO EN SUS OJOS. Estoy en medio del frío , tiritando y extrañando aquella inútil armonía cálida y tu mirada, maldito engendro de la sombra, emergido del pantano, absorviste mi inocencia , despertanste mi fiera, de qué sirvió la tormenta y el dolor caido! El aroma a noche y pantano, a deseperado corriendo por un borde. Lástima y fatiga. Un muchacho cabizbajo mirando las hormigas y cucarachas danzar, telarañas y mugre nacen de tus zapatos roídos, la valdosa enchiclada, rota. Insectos. Una grieta en la piedra, su mirada. Toda su vida en la grieta de la valdosa y más allá, la zanja. Un bar de barrio y la chica. Los pocos buenos recuerdos los cuida celosamente y ya a esta altura los calla. Teme por todo y de todos. Aceptò vivir en el pantano porque él fue el pantano: Swamposo ser, sombra amorfa, ged, espíritu negro de la oscuridad, probó la luz y sus dibujos borrosos. El recuerdo maldito hecho agua.

La puerta de la casa es un funesto hoyo negro, sólo un viaje a las tinieblas, capricho de duendes infantiles que gustan del dolor. El dolor como canción, es la casa que va hacia arriba y se pierde en lo oscuro y va hacia abajo y se pudre en las tumbas de infantes. Viene de lejos en el tiempo, viene del pasado de monstruos, los mas terribles que la mente humana pudo imaginar, fantasmas envueltos en juego erótico perdiéndose en la culpa. Por un pasillo hay un espejo una silla, un espejo antiquísimo tan inútilmente puesto allí, extraña los reflejos. Tiene un especie de pasta grasosa en los ángulos. Las imágenes duermen jugosas en el interior del espejo, más allá de la suciedad estancada en la superficie, la silla como adherida por telarañas forman un solo elemento, perdidos en el tiempo.